Sexy es la palabra que mejor define las prendas de Rouje. Un mezcla entre Brigitte Bardot y Jane Birkin en los 60/70, con ese chic parisino tan característico y sobre todo favorecedor. Los vestidos de flores de aire retro son su prenda estrella, cruzados, abotonados, con una sencillez encantadora que hará que no te los quieras quitar nunca. Como accesorio uno de sus mini capazos y a los pies un par de sus botines (perfectos) sandalias o mules de tacón. Ah, y por cierto sus jeans sientan de maravilla, el jean Marais es perfecto como básico, con corte recto y bolsillos altos. Para la parisina Jeanne Damas, fundadora de la firma, Rouje es un homenaje a las mujeres que la inspiran y rodean su vida. Para sus creaciones se inspira tanto en iconos de estilo patrio como en sus propias amigas, protagonistas de sus lookbooks, con imágenes de su día a día tan inspiradoras como auténticas que desprenden naturalidad y sensualidad. Con prendas fáciles y lejos de todo artificio ha conseguido que sus creaciones se conviertan en objetos de deseo para todas las chicas que quieran un look fresco, femenino, con una sofisticación moderna y sensual. Como escenario las calles de París con sus mercadillos y cafés o las playas de la costa azul, donde novelas de Breton o Albert Camus acompañan las imágenes más inspiradoras de un verano perfecto. A quien no le apetece una copa de vino en la campiña o disfrutar de la puesta de sol en la playa…?

La temporada estival ya casi está aquí, pensemos que un verano en Rouje será posible a pesar de los dos metros de distancia…